Después de grabar “El Futbolín” tuvimos que tomarnos un descanso. Fue un proyecto muy bonito pero agotador. Seguimos escribiendo pero no grabamos nada durante un tiempo. Hasta que llegó el momento y la oportunidad.
Nos enteramos a través de un amigo que había un concurso de cortometrajes que organizaba el Centro Comercial Príncipe Pío de Madrid. En principio sólo había que enviar una sinopsis y ver si gustaba.
https://principe-pio.klepierre.es/eventos-noticias/noticias/what-the-art-film
Estaba yo en Mérida unos días de escapada cuando recibí la llamada de los organizadores de que mi historia había sido seleccionada. Fue una mezcla de alegría por ser elegido, ya que solo escogían 7, y de ufffff ahora comienza la fiesta.
Pero fue la excusa perfecta para volvernos a poner detrás de las cámaras.

Había poco tiempo y tenía que escribir el guión porque lo otro había sido solo una idea y era necesario desarrollarla más. Fundamental conseguir al equipo de grabación, actores y técnicos, y ponernos de acuerdo para fijar una fecha porque sólo se podía grabar en un día.
El corto debía durar 5 minutos, sin contar los créditos, tenía que estar basado en “el Recuerdo” y había que grabar obligatoriamente alguna toma en dos lugares que eran dos de los patrocinadores, la Librería Libroideas y los Cines Cinesa.
Fue un poco estresante pero conseguimos llegar a tiempo para la entrega y quedamos más o menos contentos con el resultado… hay que tener en cuenta que cuando vas a contrarreloj no todo sale como uno quiere y siempre surgen inconvenientes.ç

Había tres premios (spoiler: no ganamos ninguno). Sé que esto sonará como resignación, por supuesto nos hubiera encantado haber obtenido alguno, pero de verdad tener la oportunidad de ver un corto tuyo en el cine es un auténtico premio, fue una pasada. Yo ya había vivido esa sensación, pero como no me pasa todos los días lo sentí como si fuera la primera vez… y ver la cara del protagonista al verse en pantalla grande y las palabras de su familia agradeciendo la oportunidad fueron un regalo extra.
Antes de la proyección hubo el típico momento de Photocall, entrevistas y un ambiente cinéfilo que siempre gusta. Hubo mesa redonda con el jurado formado por un director y dos actrices donde se habló un poco del mundo del cine y los cortos y luego tuvimos que presentar nuestra obra… este fue mi peor momento, no había preparado nada y no soy de hablar en público así que me quedé un poco en blanco y mi pitch fue algo lamentable… pero bueno lo dejaremos en anécdota y apunto prepárame algo para las próximas (de todo se aprende).

Así que en resumen, como he dicho este concurso fue la excusa perfecta para volver a grabar y devolvernos las ganas de no sólo pensar ideas, si no de llevarlas a cabo.